Global Wine, es el concurso de vino más relevante de la escena en México creado con la intención de amplificar la cultura del vino. Los vinos no fueron divididos solo por región vinícola, sino por varietal y estilo, lo que permitió catar a cada mesa, distintos tipos y fueron cubiertos en su totalidad con fundas negras, para así garantizar que los resultados fueran imparciales.

Es el único concurso del giro con mesa de observadores que devela las etiquetas justo después de finalizar la cata.

Este 2021, Global Wine se realizó el pasado 05 de Octubre con un grupo de evaluadores de talla internacional y en esta primera etapa,  MONTE XANIC resultó nuevamente acreedor a varias medallas en diversas categorías. 

Cada año GLOBAL WINE reconoce, difunde y promueve a las etiquetas inscritas con el fin de amplificar la cultura del vino con un objetivo claro; Generar una recomendación clara y profesional a través de la evaluación calificada a nivel internacional.

En esta edición participaron 64 importadoras, distribuidoras, bodegas y viñedos, de 108 Regiones de mundo, 190 Variedades de uva, 6 Tipos de Vinos, 13 añadas diferentes y 21 sommeliers.

M E D A L L A S 2021 PARA MONTE XANIC

Doble Oro – Monte Xanic Gran Ricardo

Oro – Monte Xanic Selección

Plata – Savignon Blanc

Las prácticas enológicas que hoy distinguen a Monte Xanic es la dedicación al tiempo. Nuestro enólogo Oscar Ganona, se involucra en cada parte de la vinificación de toda la uva que entra a la bodega. 

El seguimiento de todo el proceso, hace que el enólogo pueda estar involucrado de cerca en el desarrollo de la uva y poder predeterminar cómo reacciona a los cambios para buscar la excelencia en cada botella de Monte Xanic.

“No veo otra manera de hacer vino que estar de principio a fin en cada parte del proceso enológico, desde la selección del mejor día de cosecha, selección de la uva, hidratación de las levaduras, manejo de las temperaturas de fermentación, trasiegos a barricas, seguimiento de crianza y hasta sus embotellados”, Óscar Gaona, enólogo Monte Xanic.

 

Características que distinguen a los vinos de Valle de Guadalupe y Ojos Negros

En Monte Xanic tenemos una muy buena variedad de suelos que nos permite lograr diferentes perfiles de uva según la intención enológica. Desde los suelos en Valle de Guadalupe principalmente de granito descompuesto y arena, hasta la arcilla que es más común en nuestros viñedos de Ojos Negros, que permite desarrollar uvas con mayor relación piel contra pulpa.

Además, un aspecto primordial es lo templado del clima en primavera y buena parte del verano, lo que nos permite ampliar el periodo de maduración de la uva para obtener más potencial. 

Monte Xanic conserva un estilo de vino blanco fresco e intenso aromáticamente. Mientras que en los vinos tintos, la apuesta esta en resaltar la personalidad llamativa de cada línea y de cada varietal tanto en color, como en los taninos redondos y maduros y predominancia de aromas primarios sobre la barrica.

“He introducido más opciones de barricas, maderas, tostados y bosques de roble, y así experimentar para llegar a una determinada barrica para cada vino. Mi propuesta es dar poco impacto en la madera y respetar todos los aromas que tanto trabajo cuestan desarrollar en el viñedo.” Óscar Gaona, enólogo Monte Xanic.

“Me considero un enólogo de mínima intervención ya que prefiero conocer la ciencia que hay detrás de la enología para así intervenir menos. Me gustan los vinos en general llamativos, con personalidad definida, consistentes y limpios, más influencia de Nuevo Mundo”, Óscar Gaona, enólogo Monte Xanic. 

 

Los tesoros de Monte Xanic

Tenemos vinos íconos que nos han dado identidad a lo largo de la historia de Monte Xanic, pero si hablamos de las variedades, el Cabernet Sauvignon, el Cabernet Franc y el Sauvignon Blanc siempre han destacado. 

Cabernet Sauvignon es la variedad con la que inicia la vinícola y es una varietal de grandes posibilidades ya que ha mostrado gran adaptabilidad a nuestro terruño. Muestra una genuina expresión y potencial de añejamiento. Es parte fundamental de nuestro vino ícono Gran Ricardo.

El Cabernet Franc siempre ha sido un vino de amplia elegancia y personalidad que da mucho de que hablar. Es un vino que no necesite introducción, que habla por sí mismo con sus taninos sutiles, gran complejidad aromática y permanencia en boca extensa.

En el caso de Sauvignon Blanc, Monte Xanic cuenta con plantas muy antiguas en el viñedo, que se han trabajado con un manejo especializado para fortalecerlas y para poder obtener un Sauvignon Blanc único y distintivo no solo del Valle de Guadalupe, sino de México.

“Prefiero hacer diferentes cortes de vendimia del Sauvignon Blanc, donde una parte del viñedo aporte la parte herbácea característica de este varietal y además una frescura con acidez marcada, combinado con otros lotes a los que dejamos madurar más. Esto contribuye a la parte tropical y al hacer esta mezcla se gana una complejidad al vino de una manera orgánica, Óscar Gaona, enólogo Monte Xanic.” 

Estamos orientados a la búsqueda de mejores prácticas enológicas que nos lleven a seguir incrementando la calidad del vino en todo momento. La creatividad y la combinación de prácticas sustentables es lo que vemos en el futuro enológico de Monte Xanic. Seguiremos marcando el camino del mejor vino de México.

La pasión por el vino marcó su vida. El doctor Hans Paul Backhoff Escudero conquistó su sueño y enalteció el nombre de México y del Valle de Guadalupe.

“Nací en la región vinícola mexicana más importante por lo que tuve contacto con sus vinos desde muy joven. Estudié disciplinas muy relacionadas con la vitivinicultura, he dado clases a nivel licenciatura de fermentaciones, y he sido siempre un apasionado del tema. “, comentaba H. P. Backhoff.

Hans tenía claro que la uva era su objetivo. Tenía la certeza de que en el área de Valle de Guadalupe se podían producir vinos de calidad mundial. En 1972 produjo su primer vino y nació su primera hija Karla, posteriormente en 1977 Hans Joseph y la más pequeña Kristel, del cual sale el nombre del famoso Sauvignon Blanc Viña Kristel, en 1988. 

El Doctor Hans estaba trabajando ya en un plan de negocios para iniciar una vinícola en el Valle de Guadalupe y Tomás, quien en esas fechas se mudó a Ensenada, se entusiasmó con la idea y la compartió con un grupo de amigos de la organización Young Presidents Organization.

 

“Producía vino en pequeña escala, hasta que conocí a un grupo de personas que apoyaron mi plan de negocio para concretar, juntos, la creación de Monte Xanic”, H.P.B.E.

 

Es así como en 1987 junto a Manuel, Tomás, Eric y Ricardo, funda Monte Xanic. Siendo todos grandes amantes del vino, se lanzaron a la aventura de crear por primera vez vino mexicano de calidad nombrándolo Director del área de enología.

 

 

Sacrificando volumen por calidad, la “flor que nace después de la primera lluvia” llegó en 1989 con la primera cosecha del Doctor Backhoff con 6,200 cajas, el Chenin Colombard y el Cabernet Sauvignon. Desde entonces y hasta su fallecimiento, el Doctor se encargó del desarrollo de la viticultura y enología de la vinícola. 

Con la dirección del Doctor Backhoff, Monte Xanic implementó un novedoso sistema de riego diseñado en la Universidad de Davis, California, con el objetivo de optimizar el uso del agua. Para elevar la calidad de los vinos la empresa se distinguió por ser una de las pioneras en utilizar la micro-oxigenación (MOX) y la cosecha nocturna en las uvas blancas.

 

En la siguiente década, la “enología mexicana de clase mundial” ya competía con firmas internacionales. Para el 2010, todas las líneas de vino de la empresa habían obtenido puntajes por arriba de 90 puntos, así como medallas en los concursos más importantes de vino en Europa y Estados Unidos. En 2013, cinco etiquetas fueron considerados por la revista Wine Enthusiast dentro de los mejores cien vinos del mundo*. 

 

“El vino es la bebida intelectual debido a su complejidad para producirlo.”,H.P.B.E

 

En 2008, dio la bienvenida a Hans Joseph, su hijo, como Director General de Monte Xanic. Trabajando mano a mano, el Doctor, se dedicó a mejorar las técnicas de elaboración del vino. Invirtiendo en nuevas tierras, amplió el alcance de Monte Xanic de 20 hectáreas plantadas y una producción de 6,000 cajas a 6 propiedades incluyendo Valle de Guadalupe y Ojos Negros con 100 hectáreas plantadas. 

“Monte Xanic es la búsqueda de la calidad. El tener una botella enfrente cuando se logra todo el proceso es una gran satisfacción”, H.P.B.E. 

 

Hans estaba convencido que el desarrollo ordenado y el abrir las puertas de Monte Xanic al mundo, era otro paso importante. Por esto, en agosto de 2014, cortó el listón junto con los socios Manuel, Eric, Mark y Richard Hojel, de las nuevas instalaciones de la bodega, mostrando a todos los visitantes la experiencia del proceso del vino. Esto apuntaló el posicionamiento de la bodega como una de las empresas vinícolas más innovadoras y vanguardistas de México, la cual recibe a más de 37 mil visitantes de forma anual.

 

El Doctor fue reconocido como uno de los cinco mejores enólogos por el Wine Masters Challenge de Portugal y por el Club de Banqueros de México. Ese mismo año, Monte Xanic recibió la certificación ISO 9001 en sus procesos de cosecha, producción, embarque y servicio de degustación.  La certificación, era una de las primeras en la industria, confirmaba el compromiso de la compañía.  En 2015 la revista Forbes señaló a Monte Xanic como una empresa consolidada y emblemática de la producción de vino en México. 

 

“Esta industria es un negocio difícil, pero una vez que te metes en esto, ya no te sales. Yo no podría haberme visto en mi vida haciendo otras cosa”, Doctor Hans Paul Backhoff Escudero 1946-2017.

 

El Doctor Backhoff deja un sólido legado de pasión, trabajo y búsqueda permanente por ser los mejores. Es un pionero que ha marcado a toda una industria vinícola en México y a una región que lleva en sus uvas, su mano.

  

Es un orgullo para Monte Xanic continuar con su legado de calidad y pasión por el vino mexicano. 

 

Adquiere el último vino creado por el Doctor Hans Backhoff Escudero aquí: https://montexanic.mx/tienda/producto/edicion-exclusiva-del-doctor-backhoff/

 

Por Alma Delia Murillo

 

Cuando el poeta Miguel Hernández dice Tus cartas son un vino que me trastorna y son el único alimento para mi corazón señala de forma bellísima y aguda el punto de intersección entre el vino y la literatura: existen para emocionarnos. 

 

Sentarse a leer un buen libro y acompañarlo de una copa de buen vino sería una justa definición de paraíso, paradójicamente un paraíso pecaminoso al que, al menos yo, no me resisto nunca. Podemos anticipar la emoción que causa abrir un libro nuevo o retomar la página donde nos quedamos porque cada libro escrito en solitario hace una comunión perfecta con quien navega sus páginas también en solitario, con toda concentración y en un diálogo silencioso, hay una ineludible carga emocional en ese intercambio. Y quién podrá negar que cuando las emociones se nos atragantan no hay mejor forma de pasarlas y dejar que se asienten en el alma y el cuerpo que con una copa de vino.

 

En la historia de la literatura el vino figura de una y otra forma, de los amores más dulces que el vino derramado en el Cantar de los Cantares cuyo cachondo y bíblico erotismo marida perfecto con una copa bien servida a los designios azarosos que envenenan en la obra de Shakespeare, hasta llegar al bálsamo de Fierabrás que don Alonso Quijano bebe para sanar las palizas que recibe en sus furibundas peleas y aventuras; pero el vino en sí mismo es también una historia, una narración líquida que nos habla de tierras de origen, familias vinicultoras, uvas, añadas y cosechas. No hace falta ser un experto sommelier para emocionarse viendo el color que centellea al caer en la copa, percibiendo los aromas que se desperezan luego de años de sueño, dando ese primer trago que se siente como un empujoncito que nos da la vida para seguir adelante, para arribar a la alegría.

 

Ahí hay literatura, en esos corchos que coleccionamos caben incontables relatos, reuniones, amores, rupturas, duelos y celebraciones. En esas botellas vacías que a veces convertimos en floreros o candeleros improvisados, está la vida misma. Y eso también es narrativa, una narrativa cercana al realismo mágico.

 

Si en esa ficción se rompen las reglas de lo cotidiano y cualquier suceso extraordinario es visto y relatado con naturalidad, el vino bien podría ser uno de sus formatos de expresión. Abriendo una novela de Elena Garro o de Juan Rulfo todo lo irreal resulta perfectamente posible, abriendo una botella de buen vino mexicano sucede lo mismo: hay permiso para contar lo mágico; con orden y concierto, bien puede ser que las piedras y los colores de México hablen, que los días de la semana se conviertan en mujeres voluptuosas o que nuestros fantasmas vengan a acompañarnos durante la cena, que los perros ladren en mensaje cifrado sólo para nosotros y que el tiempo salte cuatro siglos atrás para permitir que dos amantes puedan reencontrarse con las ropas manchadas de color tinto, como el de la botella de vino que pusimos a la mesa.

 

Los vinos de Monte Xanic tienen esa carga emocional que sólo se siente en lo que se hace con amor y dedicación. Se percibe la buena factura, la contundente calidad con que han ganado premios internacionales, sí; pero se siente, sobre todo, una pasión que reverbera y que nos emociona, que nos recuerda que con un poquito de magia, todo es posible.

 

Ciudad de México a 13 de mayo de 2020.- La categoría de vinos, es la categoría más compleja de la industria. Más de 3 mil marcas de diferentes orígenes y en diferentes estilos, forman la oferta al consumidor. 

 

En la industria de vinos en general el 40% del mercado estaba ligado a la industria de restaurantes y hoteles. Ante el cierre de estos centros de consumo en marzo 2020, la industria del vino mexicano tuvo que tomar decisiones inmediatas para sobrevivir. 

En los últimos años, el vino ultra premium y premium, comenzó a tener visibilidad y se pudo observar una preferencia del consumidor por el vino mexicano. Los vinos premium, aquellos de más de $200 / botella, comprenden más del 70% del valor de la categoría. 

Además de ser el segmento más importante en términos de valor, también se ha convertido en el más dinámico, con más crecimiento y con mayor número de etiquetas compitiendo. 

El segmento de vinos mexicanos ultra premium de 2014 a 2019, crecía en un 36 %* impulsados por vinos como Gran Ricardo de Monte Xanic el cual cuenta con el 40% de la participación de este mercado. 

Sin embargo, el consumo de vino de mesa en el país apenas alcanzaba el litro per cápita anual cuando llegó la pandemia de covid 19. Además, las restricciones de movilidad y el cierre de actividades no esenciales, impactaron también en el canal de retail especializado intermitentemente. 

Estudios indican que, durante los primeros meses del confinamiento, se registró un crecimiento en el consumo de bebidas alcohólicas en autoservicios y tiendas de conveniencia, respecto al mismo periodo del 2019. 

Si bien, esta alza de consumo individual no compensó la caída de volumen para las bodegas mexicanas, si mostró una oportunidad clara de cambiar el modelo de negocio de Monte Xanic.  La actividad digital durante la pandemia fue clave.

 

 “Entendimos que gran parte del consumo en centros de consumo se iba a trasladar al consumo en casa y que debíamos impulsar un cambio en cómo manejábamos nuestro modelo de negocio de un BTB (business to business) a un BTC (business to consumer)”, comentó Ludwig Gamboa, Director Comercial. “El consumidor compra bajo una lógica de omnichannel, lo cual implica tener estrategias y dinámicas en todos los puntos de contacto con los consumidores. Debemos trabajar de la mano de todas las plataformas de nuestros clientes y distribuidores y asegurar experiencias de compra”, finalizó. 

 

En los primeros meses del confinamiento, Monte Xanic adaptó su estrategia y dirigió sus esfuerzos de comunicación a través de contenidos y actividades de sus redes sociales: catas y recorridos virtuales, experiencias en casa y enfoque al producto. Monte Xanic, ocupa el quinto lugar de mejor performance en Instagram en la categoría de vinos y licores, en donde compite directamente con marcas de destilados, como el tequila y la cerveza***. 

 

“Nos enfocamos en generar experiencias de contenido sobre el vino, ser empáticos y respetuosos del momento que vivíamos todos como seres humanos. Mostramos lo mejor de México. El compromiso y orgullo que muestra la resiliencia del mexicano. La belleza de la tierra desde la mirada de Santiago Arau. Voces femeninas como la de la escritora Alma Delia Murillo y entrevistas con Gabriela Warkentin. Artes populares exclusivas para Monte Xanic hechas por el grabador mexicano Eduardo Robledo, entre muchas otras actividades” comentó Aletia Salas, Directora de Mercadotecnia.

 

“Durante toda la contingencia, realizamos cambios inmediatos en nuestra forma de acercarnos con nuestro consumidor. Reforzamos todo el sistema de nuestro e-commerce para brindar experiencias completas acorde con nuestra marca.  En un análisis digital, durante los primeros meses de la contingencia, fuimos la bodega mexicana que tuvo mayor actividad digital y mejores tasas de interacción”. Hans Backhoff, Director General de Monte Xanic.

 

El crecimiento del segmento digital para Monte Xanic, representó un aumento de 1,300 % en 2020 respecto a 2019. En 2020 cerramos con 5% de ventas totales a través de nuestros sitios online, y este 2021 vamos por el 8% de las ventas totales de la compañía, incrementando en un 100% las ventas de este canal este año.

La transformación digital, implica no solamente cambios de tecnología y de comunicación sino una nueva manera de ver el futuro de la industria del vino mexicano. Monte Xanic reafirma su compromiso de ser el mejor vino de México.

 

Fuentes: * IWSR
***Social Bakers. May 2020.
Contacto prensa: asalas@montexanic.com.mx
Sobre Monte Xanic
Monte Xanic, es el vino de México y la vinícola líder en elaboración de vinos premium ubicada en Valle de Guadalupe, Baja California.  Con valor y confianza, Monte Xanic marca el camino de una enología mexicana de excelencia.  Su portafolio de etiquetas: Gran Ricardo, Ediciones Limitadas, Monte Xanic y Calixa, ha sido internacionalmente premiado a nivel mundial.
La compañía cuenta con ISO 9001: 2015 en los procesos de cosecha y producción de vinos, degustación, confirmando su responsabilidad de ofrecer vinos mexicanos elegantes, de gran carácter y complejidad que evolucionan extraordinariamente y representan la evolución de la industria del vino mexicano. 
Monte Xanic combina la pasión por la celebración de la vida y la amistad y el orgullo por nuestra tierra mexicana y nuestro origen.

 

Por Claudia Urióstegui Serrano

 

La primavera, estación en la que podemos percibir el renacimiento de las flores, la alegría por la vida nueva y los colores que solo se presentan en esta época del año, es un momento único en el mundo del vino. 

Con el florecimiento en campos y viñedos, el clima se vuelve más cálido, el cual invita a disfrutar de vinos frescos bajo el sol y el maridaje con comida más ligera. Incluso es reconocible en nuestra vestimenta, con el uso de colores claros y ropa holgada. Una estación perfecta para descorchar vinos blancos y rosados. En esta ocasión el vino ideal es Monte Xanic Rosé Grenache Edición Limitada 2020, vino que recientemente se presentó en el mercado. 

Un vino 100% producido con la variedad Grenache, proveniente del viñedo, Viña Alta en Valle de Ojos Negros en Ensenada Baja California. La uva Grenache o Garnacha tiene su origen en España, de ahí, se propagó al sur de Francia y al Valle del Ródano donde se le conoce como Grenache. Es una uva que tiene nivel medio de taninos y aporta muchos sabores a fruta roja, por lo cual, se utiliza mucho para elaborar vinos rosados.

Monte Xanic Rosé Grenache 2020 es un rosado seco al estilo Provenzal –región ubicada en el sureste del país Galo – es sutil, suave, y afrutado, por lo que su sequedad no molesta. Sus aromas florales, me transportan de inmediato al campo. Libera aromas a frutas como el durazno, la fresa, grosella, frambuesa.        

Algo importante que destacar es su buena acidez que le proporciona frescura e invita a tomar este vino solo.  Si queremos armonizar con algún platillo, el maridaje perfecto se da con ostras, mariscos frescos, ceviches o un pescado zarandeado.

Este es un vino que puedes disfrutar en un atardecer, en el campo o montaña, frente a la playa o bien, en una reunión con amigos para preparar un asado.  Te invito a intentarlo e iniciar cocinando con una buena copa de vino de Monte Xanic Rosé Grenache.

Sugiero beberlo a una temperatura entre los 8°C y 12°C, no es un vino para guardarse por su estilo, es para beberse joven en su plenitud.  En cuanto lo adquieras, a enfriar, descorchar y disfrutar.

¡Salud!